Los especialistas lo tienen claro: la mejor protección contra el sol es simplemente … ¡evitarlo! Sobre todo cuando los rayos ultravioleta son los más intensos, es decir entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde. De lo contrario, todo es cuestión de prudencia y sentido común.

No olvidemos ante todo que la radiación solar es buena para la salud. Más allá de los beneficios que tiene sobre nuestra moral, permite la síntesis de vitamina D, esencial para que nuestro cuerpo arregle el calcio huesos. Por otro lado, ¡cuidado con los abusos!

Proteja a sus hijos del sol

En primer lugar, proteja a sus hijos. Su piel es particularmente vulnerable a la radiación ultravioleta. Por eso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un bebé nunca debe estar expuesto a sol. Establezca como regla general que un niño que no puede sentarse solo no tiene nada que hacer en la playa o en un césped expuesto.

Sombrero, ropa de protección UV y gafas de sol

En todos los demás casos, ya sea en la playa o en otro lugar, aplique protector solar y equipe a su pequeño:

  • un sombrero de ala ancha;
  • ropa anti-UV;
  • gafas de sol para protege sus ojos del sol (no dude en consultar con un óptico).

Los adultos también deben estar atentos. Si quieres disfrutar de la playa, aplícate también protector solar que renuevas cada dos horas. Para elegir la protección solar que mejor se adapte a su tipo de piel, pregunte a su farmacéutico.